
HAS VENIDO
A ESTE MUNDO
a hacer algo.
No dejes que se pierda.
Da igual si se trata de montar un imperio.
Como si se trata de montar una granja con animales y talleres de pintura mamífera en un pueblo perdido de Grecia.
En realidad esto último me lo acabo de inventar.
Da igual el qué, mientras sea tuyo.
Mientras te dé la satisfacción y los recursos para tener una buena vida.
Mientras sientas que te permite aprovechar al máximo quién eres.
Me dirijo a personas que, como yo, quieren ver de lo que son capaces.
Y en mi newsletter doy contenidos de psicología y persuasión para conseguirlo.
Tengo la extraña obsesión de analizar a las personas.
Siempre me ha parecido una gran ventaja.
Creo que si una persona entiende las normas del juego y conoce los jugadores y su psicología interna (incluida a sí misma),
puede moverse por el tablero con libertad mientras otros se quedan muy quietos.
Porque la mayoría de gente vive muy quieta o repitiendo movimientos… ¿qué voy a decirte?
Y hay personas a las que también les parece una ventaja y pagan.
Otros que solo leen gratis a diario desde hace años.
Y otros que se borran sin más o me piden que los borre porque el botón de «dar de baja» en colores y al final de cada email parece ser que no es suficiente.
Hay de todo.
Puedes ver parte de mi obsesión al suscribirte gratis. La otra parte es de pago.
Abstente de apuntarte si eso es un problema o si ni siquiera piensas leer los emails gratuitos porque tienes diógenes de newsletters.
Una vez que VES, no puedes dejar de VER
Entender a las personas me ha servido para encontrar oportunidades en trabajos y negocios que resultaban invisibles para la mayoría.
También para saber qué quieren profundamente las personas.
Para tener vínculos más afines a mí y más sanos.
Y para entenderme yo.
Porque gestionarme internamente era prioritario para ser más valiente y atreverme a hacer cosas que la mayoría no hace.
Para tener disciplina.
Ahora lo cuento en mis emails. Si te pica, puedes dejar tu correo.